lunes, 26 de abril de 2010

Instante

Es encantador estar escribiendo mientras te oigo respirar, dormidita, a mi lado. Qué incertidumbre, no saber si podré contenerme a la hora de acariciarte en este momento, ni si esa caricia te arrancará de ese mundo de sueños de donde he acabado por salir para hacerme real. Ya hace calor, pero la manta sigue siendo tu inseparable compañera, una segunda piel, un último refugio.

Tanto calor, que cualquiera recuerda el invierno que hemos pasado. Que sean muchos más, sobre todo escuchando a la paz bailar al son de tu respiración.

¿Un abrazo?

7 comentarios:

Yandros dijo...

Que emotivo Reithor
Que sean muchas las palabras escritas bajo el manto de la inspiración

kel dijo...

Un abrazo que dure mil inviernos.

Reithor dijo...

venga vale, un abrazo así de largo me parece bien :)

Neus dijo...

Ooooh! Qué bonito! Raquel, duerme más que así Marcos escribe aunque sean unas líneas ;P

kel dijo...

Si duermo más va a pasar a ser hibernación! :D

Carlos dijo...

Esos sí que son los llamados instantes eternos, o al menos la eternidad debería tener instantes así.

Y siiii que llegue el verano de una vez que desde noviembre está el invierno en plan numantino "deaquínomevoy"! :)

Felipe dijo...

Pasaba por aquí... Bueno, en realidad no, he pasado a propósito.

Un saludo,
Argos, digo R2D2