sábado, 16 de mayo de 2009

Palabras al viento



Hay veces que las palabras lo son todo. Palabras escritas, pronunciadas, saboreadas o leídas, exprimiendo línea con línea para sacar el jugo de entre ellas. Esas veces en que, cuando no queda nada más que las palabras, nos gustaría poder leer con los ojos cerrados para soñar y tener la guía delante; anhelamos escuchar esas mágicas palabras mientras dormimos y soñamos para colorear los sueños, o ponerles música. Evocar lo vivido al leer, recordar e imaginar que sucede de nuevo todo aquello que nos cuentan, nos narran, nos dicen. Transportarse con palabras allí donde la felicidad existe, lejos del ruido que no nos deja escucharlas; ir más allá de la memoria donde poder imaginar que lo malo no fue tan malo, y que lo bueno fue mucho mejor aún. Y sí, una imagen vale más que mil palabras, pero son éstas las que permiten soltar las riendas de la imaginación y poder volar, cada cual a su aire, cada cual en su viento dirección a ninguna parte.


Pero, lo único que las palabras no traen, son las sensaciones que provocan los besos, las caricias, los abrazos... Lo pueden explicar, lo pueden contar de mil maneras, lo pueden adornar y hasta hacer parecer el paraíso. Pero para eso, no hay réplica que replique; el original es el único que sacía y aplaca.

5 comentarios:

Neus dijo...

Y qué putada tener que conformarse con palabras. Aunque muchas nos acaban sabiendo a cielo...
Me son tan familiares todas estas sensaciones...

Esther dijo...

Sí, así suele suceder... A veces te tienes que conformar... pero, de todas formas las palabras son bonitas tb... Cada uno deberíamos aprender a ser felices con lo que podemos tener pero, así es nuestra naturaleza, inconformista... y quizás a veces eso del inconformismo esté bien.

Palabras, con gran poder a veces tb... A veces, necesitamos soñar, imaginar...Y quien puede sentir un auténtico sabor es muy afortunado.

Saluditos.

Carlos dijo...

Lo rodean las palabras a ese momento, como el acéite, que nunca será agua.
Un abrazo

Paula dijo...

Me ha gustado mucho esta entrada, que razón tienes... si...

Reithor dijo...

Lo que sale de dentro cuando se está exiliado... Me alegro que te gustara :)