viernes, 15 de mayo de 2009

Avena





Te acuestas a mi lado sin saber por qué, ni cómo, ni cuando llegaste a esta situación. Pero al fin conseguiste esa paz interior que tanto necesitas para descansar, con lo que tu cuerpo dejó de obedecerte y caíste rendido. No es la primera vez que te quedas aquí, preferiría que no lo hicieras pero si no hay más remedio tendrá que ser así. Al fin y al cabo, bien es sabido que esta paz no dura más que unas horas, un día como mucho. Durante ese tiempo, poco a poco las venas volverán a dilatarse y arder, el sudor brotará sin cesar y te costará hasta coordinar los pasos con normalidad. Y cuando los temblores lleguen, me buscarás entre tus bolsillos, aquí junto a la cuchara, y me acariciarás, me mirarás con ojos codiciosos buscando en mi la salvación, cuando bien sabes que ésta es sólo aparente, que es al infierno donde te llevo. Pero por un camino de rosas. Rosas espinadas, pero rosas al fin y al cabo. Luego, sin poder resistirte, me besarás y harás que vuelva a ser parte de ti, recuperando así la paz interior que tanto anhelas para poder abandonarte a disfrutar de los sueños más increíbles y sentirte feliz, tanto que en unas horas me echarás de menos... otra vez. Y volverás a pagar el precio de esa paz a corto plazo, sin dudarlo, porque eres mío. 

A nadie le importa como llegaste a esta situación, en la que te acuestas a mi lado sin saber por qué, en la que no sabes si te levantarás.

18 comentarios:

Angelical dijo...

Buena personificación. Corto pero con mensaje contundente.
Saluudos.

Diego Escudero dijo...

Con mucha fuerza y mucho dramatismo. Un relato impactante.

Reithor dijo...

¡Gracias! Yo seguiré luchando contra la indiferencia :)

Neus dijo...

No sé por dónde iban los tiros, pero yo me siento identificada.

Mejor un camino de rosas con espinas, que uno sin rosas. A veces, nos conformamos con la mitad de lo que queremos, y nos inventamos la otra mitad, aunque eso nos lleve al dolor.

Reithor dijo...

¿no lo sabes? si creo que está bastante claro... más información en el link :)

MaríaCristina dijo...

no sé xk sigo sorprendiéndome de lo bien que escribes a estas alturas...simplemente una descripción perfecta!!!
y el acompañamiento...idem.

qué suerte tengo de no tener ningún vicio...bueno, el chocolate (de comer eh)

un besazo!

Reithor dijo...

Gracias MC :D Eso es que tu si que has escuchado la música, bastante esclarecedora. ¿Chocolate amargo o con leche? ¿En taza o en tableta?

Un abrazo.

MaríaCristina dijo...

jajaja, la música más que esclarecedora es explícita, pero lo he leído primero y es bastante evidente el tema...

de todos, no he dicho que en lo refente al chocolate soy una viciosa de cuidado??? xo el amargo...manos mal que el cuerpo no acepta cantidades excesivas de este...me gusta hasta el blanco!

Reithor dijo...

pues se puede hacer una plantación de cacao por allí, con los invernaderos hoy en día todo es posible :)

Neus dijo...

Ya sabes que me cuesta darle al play en estas cosas, jajaja! :P

Malvi dijo...

ÇMe he quedado con la boca abierta... o sabía por donde iban los tiros... lo hye tenido que volver a leer... ue maravilla


felicidades!!! es sencillamente genial la ddescripcion de todo

besos

malvi

Reithor dijo...

muchas gracias Malvi. Tendré que centrarme en otros aspectos de la narrativa para equilibrar con la descripción :)

Un abrazote

Esther dijo...

No conocía esa canción pero, qué buenísima letra. Tiene razón, así suele suceder: "todos ven lo que tú aparentas, nadie advierte lo que tú eres...". Sí, suele suceder así, es triste, fastidioso quizás pero, supongo que normal... qué se puede hacer... Y sobre tu post fantástico tb ¡Genial!

Saluditos.

Reithor dijo...

si, tristemente son situaciones incómodas que tratan de evitarse... pero eso no significa que no existan. Me enteré hace poco que han sacado otro disco los tipos estos, ya lo conseguiré :)

Un abrazo

Virginia Vadillo dijo...

Curioso, tu homenaje. Seguro que sintió algo así muchas veces.
Tiene fuerza, me ha gustado.

Reithor dijo...

mmm No era un homenaje exactamente (creo que esa parte se me olvidó cuando me puse a escribir)... pero bueno, pase :)

Me alegro que te gustara.

Carlos dijo...

La desnuda verdad de esa senda insensible, cruel, de falsas apariencias y fugaces momentos que atrapa en el infierno.
Relato de gran fuerza!
A él sí le importaba la vida. Un abrazo

Miriam dijo...

Sinceramente, creo que la historia no podría haber sido más acertada. Me encantó tu forma de contarlo, bueno, como me suele gustar todo lo que leo de ti!!! Felicidades