sábado, 16 de agosto de 2008

Cara o cruz



Las sonrisas son algo muy valioso, una llave para abrir muchas puertas, y por lo general el signo de que estás contento o de algo bueno, falta de preocupaciones, felicidad... ¿Todas? No. Igual que unos galos escaparon al invasor romano en el año 50 a.C. hay sonrisas que escapan a su sinónimo de alegría. Se pueden detectar fácilmente, cuando surgen sin motivo fuera de contexto y constantemente, y les falta esa pizca de sinceridad quedando en sonrisa sardónica, mueca condescendiente, esa imagen que conlleva el desprecio por tu interlocutor, ese desprecio basado en un ego tan grande que no deja ver más allá de las propias narices (que, aunque sean genéticamente grandes, no dejan de ser narices y terminar cerca de la cara). Esas sonrisas son capaces de dar las gracias sin estar agradecidas, de pedir perdón queriendo decir "déjame en paz", de manipular y ponerlo todo patas arriba. Esas sonrisas de postín, no abren puertas, sino cajas de Pandora. Seguridad aparente, desdén ante la ayuda ofrecida, recriminación cuando falta la ayuda que se rechazó, la incongruencia llevada al extremo y el sesgo verbal hacen de esas sonrisas uno de los armas más temibles de los bajos impulsos humanos: egoismo, avaricia, soberbia, megalomanía. Esconden la capacidad de ofuscar y recrear una realidad diferente, manipulada, rompiendo el equilibrio y la armonía preexistentes en su propio beneficio y/o perjuicio de otros. Pero luego es como tirar piedras sobre el propio tejado.

Al final, cuando una de estas sonrisas entra en tu vida y lo pone todo patas arriba, a mantenerse digno y dejar pasar la tormenta, que el tiempo pone a cada cual en su lugar... Siempre hay perros que muerden la mano que les da de comer, y un mordisco camuflado tras una sonrisa no deja de ser un mordisco. Tranqui, arrieros somos, y en el camino nos encontraremos. Entonces verás las cicatrices de tus puñaladas, a ver qué puertas abres con esa sonrisa de palo.


"El sol no calienta por igual en todas las cabezas, si no, que pregunten a quien está bajo nuestro pie" El Drogas, Víctima.


6 comentarios:

kel dijo...

A mí a veces me consuela lo de a cada cerdo le llega su san Martín. Es una pena encontrarse con gente así en la vida, pero como tú dices a mantenerse digno, a sonreír de verdad y a esperar el momento en puedas soltar un MUAHAHAHAHA delante de sus narices.
Un besote

Reithor dijo...

Hay otro lado bueno, sirve para apreciar más a quien conoces que no es así y no olvidarse de cuán valiosas son esas "pequeñas" cosas.

¡¡¡Un besote!!!

MaríaCristina dijo...

hola wey!!!!!!!!!

no hace daño quien quiere sino quien puede y a esta gente se le suele ver venir desde cadiz.....
a los que no se les ve venir no te creas que tardan demasiado en descubrirse...
deberías mejorar la calidad del radar...

con los vende motos y más falsos que judas es mejor no perder el tiempo...o en cualquier caso seguirles el rollo, es decir, ponerse a su nivel...que a veces no pasa nada por darle a la gente de su medicina...tonto tonto, mierda mierda.

bueno, marcos, cuidate

Noumi! dijo...

Hay sonrisas frias y desdichadas que matan tambien. :]

Reithor dijo...

Hey Cris!! Lo cierto es que a los pocos días ya la tenía calada, pero ha ofuscado a bastantes en el curro... en fin, Dios los cría y ellos se juntan. 7 dias y voulez vous ciao ciao :)

Un besote, y gracias por pasarte :)

Reithor dijo...

Hola Noumi!, gracias por animarte a comentar algo, bienvenida al blog. Espero que te guste :)

Necesitamos una enciclopedia de sonrisas, que solo nos fijamos en las que nos gustan pero hay bastantes peligrosas sueltas, es cierto.

Un abrazo