martes, 11 de noviembre de 2008

mas allá de la nariz



A mesa puesta y con el pavo humeante, el Dia de Acción de Gracias se acerca, pero de agradecidos nada. De boquilla tal vez, entre improperios y desprecios, tocó curarse en salud y limpiar la conciencia con dos palabras que, si bien se escurrieron entre las mil críticas que las envolvieron, no se vieron siquiera apoyados con una actitud acorde. La cena se vio copada de amenazas intrínsecas, de conversaciones que sobrepasaban lo bélico con las armas y las bombas como ingenios tecnológicos; sin siquiera oler el mal gusto de los tópicos, que sin embargo atufaban al resto de comensales; esos que prepararon la cena y pusieron la mesa.

Y todo lo criticado de lo que hicieron los demás, al poco, lo hiciste tú y te justificaste como que es necesario; ¿Será que no todo el mundo tiene los mismos derechos?

Será. Mientras tanto, esperemos que el tiempo, cuando le de la gana, pondrá a cada cual en su sitio.

6 comentarios:

Neus dijo...

A confiar en el tiempo... A mi me da que suele funcionar :)


Un beso!

Reithor dijo...

ya, si lo malo de confiar en el tiempo es que al final viene a por nosotros también...

Enric Morrow dijo...

Ha sido ya el Thanksgiving day?
Vaya, y yo con estos pelos..
Y suele pasar eso de que terminamos cayendo en lo mismo que criticamos.. la cuestión es de raseros..

Reithor dijo...

que va, thanksgiving es el penúltimo jueves de Noviembre. Escribí unos post sobre ello hace un año, que me fui a Boston a pasarla :)

Bego dijo...

Pues no, no todo el mundo tiene los mismos derechos...

Aunque debería...

Y hoy no se me ocurre nada más, llevo dos días reflexionando precisamente sobre eso.
Qué sequía de ideas

Reithor dijo...

Vaya, habrá que regar un poquito (cuidado que el alcohol es deshidratante y un exceso de sidrina no...)

Mucho animo :)